Una vida en versión original

Una vida en versión original.

Si algo tenemos quienes trabajamos en el sector de la traducción es un profundo amor, respeto y admiración por los idiomas. Muchos de nosotros no solo utilizamos otras lenguas en nuestro horario laboral. Algunos vamos en el metro, autobús o tren leyendo libros de autores extranjeros. Yo misma estoy ahora con La vuelta al mundo en ochenta días de Julio Verne. Miento. En realidad estoy con Le tour du monde en quatre-vingts jours, de Jules Verne. Otros prefieren llegar a casa y ver por la noche una serie en versión original. Algunos van el fin de semana a uno de esos pocos cines que quedan en los que se puede escuchar al pequeño Haley Joel Osment decirle al verdadero Bruce Willis aquello de: “I see dead people”. O apuntarse a un club de lectura en otro idioma en la biblioteca de pueblo. O conocer en una plataforma digital alguien con quien tomar un café y hacer un tándem o intercambio de idiomas. Media hora en una lengua, media hora en la otra y la cuenta a medias. Las posibilidades son infinitas, tantas como se nos puedan ocurrir.

ENTREZ, S’IL VOUS PLAÎT, HERE YOU ARE YOUR SWORN TRANSLATION

Es por esta razón por la que nosotros estamos acostumbrados y no nos resulta extraño estar trabajando en la oficina y escuchar varios idiomas. Quizás algún cliente puede extrañarse, de hecho alguno lo ha hecho. Podría creer que estamos todos locos y que allí no hay manera de entenderse. Pero es más bien todo lo contrario. En CBLingua trabajamos con muchas combinaciones de idiomas. Por eso es habitual que mientras una compañera francesa toma los datos de un cliente de Argelia, se escuche al compañero español llamar por teléfono a un malagueño para decirle que su traducción jurada está preparada. Y al fondo, otra compañera comprueba con los clientes irlandeses la correcta ortografía de los datos manuscritos de su partida de nacimiento.

A mí personalmente me parece que es una verdadera suerte poder trabajar así. Poder vivir así. Porque los idiomas, y por ende la traducción, no suponen solamente una idea escrita con diferentes caracteres o pronunciada con distintos sonidos. Las lenguas dicen mucho de la cultura de otros países. De su modo de vida y sus costumbres. De su forma de ver el mundo. Pero claro, esta es una visión personal. Mi visión personal que me permite cerrar el círculo de este artículo volviendo a la primera frase. Si algo tenemos quienes trabajamos en el sector de la traducción es un profundo amor, respeto y admiración por los idiomas.

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