El poder notarial y su traducción jurada.

Antes de comenzar, aclaremos primero qué es un poder notarial. Según el Consejo General del Notariado, un poder es un documento público que permite a una persona (o una empresa) designar a otra como su representante para que actúe en su nombre en determinados actos jurídicos. El representante deberá acreditar su cualidad de apoderado mostrando la copia autorizada del poder escrito por un notario. Un notario es la figura esencial para que el poder notarial surta efecto, pues ante él se formula el documento público notarial y se realizan las firmas oportunas.

Es muy sencillo la contratación de sus servicios, ya que únicamente tendrá que elegir la notaría a la que quiera acudir e informar sobre lo que se pretende realizar y ellos te explicarán claramente el procedimiento a seguir y el coste del servicio. A continuación, te mostramos algunos de los tipos más importantes con los que puedes encontrarte:

  1. Los poderes para pleitos que facultan a un abogado, a un procurador o a ambos para que nos representen en un litigio.
  2. Los poderes preventivos que facultan a una persona para que nos represente cuando dejemos de ser capaces de hacerlo.
  3. Los poderes especiales que facultan a una persona para encargarse de actos muy concretos.
  4. Los poderes generales, al contrario de los anteriores, facultan a una persona para realizar una amplia gama de actos en su nombre.
  5. Los poderes para pedir la documentación necesaria para votar por correo facultan a una persona para que vaya en tu lugar a pedir dicha información en periodo electoral. Quizá hayáis tenido que solicitar este tipo de poder recientemente.

Necesitarás una traducción jurada de tu poder notarial cuando esté redactada en un idioma diferente al español y debas presentarla en España o si, por el contrario, está escrita en español y necesitas entregarla en un país extranjero haciendo uso de la Apostilla del Convenio de la Haya y quieres que tenga efecto legal en el país de destino.

La traducción jurada de este documento se puede pedir de tantos campos jurídicos como posibilidades de representación existen. Por ejemplo, en materia de herencia, para recoger tu título académico, en compra-venta de inmuebles, en contratos…y un largo etcétera. Para ello, tendrás que presentar el nombre completo, la dirección, nacionalidad y el documento de identidad o pasaporte (junto con una copia) de la persona a la que confieres el poder, y la solicitud de escritura pública firmada. Todo ello se enviará junto con el documento que necesita traducir en versión digital/escaneada. Es especialmente importante que el poder se escanee en color pues este tipo de documentos estar redactados a mano y es probable que no todo el texto sea legible para el traductor, por lo que es importante que seas capaz de interpretar todo el texto o que, en su defecto, puedas consultar con tu notario para aclarar cualquier duda.

Si ahora tienes mucho más claro qué es un poder notarial y necesitas la traducción del mismo, puede acudir a CBLingua. Nosotros ponemos a tu disposición un servicio de traducción jurada en todos los idiomas que garantizará mediante sello y firma de traductor jurado una traducción fidedigna.

Sé el primero en comentar

¡Deja un comentario!