La traducción de campañas publicitarias

Numerosas empresas optan por traducir una campaña publicitaria que ha funcionado en el extranjero. Con frecuencia, dichas campañas son tan radicalmente distintas a las originales que en lugar de «traducción» sería más correcto hablar de «localización» o «adaptación».

Pese a que en numerosas ocasiones las encargadas de gestionar este tipo de campañas son las agencias de publicidad expertas en el público receptor, siempre hay una idea básica que la marca desea traducir, de manera que se adapte a los valores culturales de dicho público. Por ello, es imprescindible la labor de un traductor profesional, quien deberá actuar como un creativo más transmitiendo las expresiones de la lengua de origen a la de destino sin alterar de ningún modo el mensaje publicitario.

Principios básicos en la traducción de campañas publicitarias

En nuestra agencia de traducción coexisten tres principios básicos en los cuales debe basarse una traducción publicitaria:

  1. Optimización: es fundamental tener en cuenta la relevancia de las palabras clave respecto a las tendencias de búsqueda locales y las mejores prácticas de Google.
  2. Creatividad: el mensaje debe ser comercial y persuasivo, y generar el mayor impacto posible en la población objetivo.
  3. Calidad: un buen traductor debe conocer a la perfección el mensaje que contiene el anuncio inicial y hacerlo comprensible para el destinatario.

traducción de campañas publicitarias

Tal es el grado de importancia de la calidad que una mala traducción puede arruinar por completo un lanzamiento publicitario y, por consiguiente, un producto. Por ejemplo:

  • La multinacional de comida rápida Kentucky Fried Chicken entró con el pie izquierdo en el mercado chino debido a una traducción errónea. El eslogan de su campaña «Finger lickin’ good» (algo similar a «para chuparse los dedos») se tradujo por «cómete tus dedos».
  • La empresa estilográfica Parker también metió la pata cuando quiso introducir en el mercado español un conjunto de plumas que contaban con una función anti-goteo. El eslogan fue traducido al castellano por «no goteará en tu bolsillo ni te embarazará». El redactor (que sin duda no era traductor) no debía conocer los famosos false friends y confundió el verbo «embarrass» (avergonzar) con «embarazar».
  • Otra metedura de pata en castellano fue la de la gran aerolínea American Airlines. Para promocionar los nuevos sillones de cuero que equipaban sus aviones optaron por traducir el eslogan «Fly in leather» por «Vuela en cueros». ¿Os imagináis?

campañas publicitarias

Teniendo en cuenta estos y otros muchos ejemplos, se concluye que la traducción publicitaria necesita de traductores polifacéticos que sepan cómo desenvolverse en distintos ámbitos y soportes.

El principio básico de nuestra agencia de traducción es que una buena traducción es aquella que no lo parece. Esta afirmación cobra especial relevancia en el ámbito publicitario, ya que una de las claves del éxito de una campaña publicitaria bien traducida/localizada reside en que el público no note que esta ha sido realizada previamente para receptores de otro país.

Sobre Carolina Balsa Cirrito 157 Artículos

Gerente – Directora. Licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad de Granada.

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