Herramientas electrónicas, recurso clave para los traductores

En los últimos años se han producido distintos avances en el campo de las llamadas Tecnologías de la Información y al Comunicación (TIC) destinados a su incorporación en el campo de la traducción, convirtiéndose en una competencia instrumental indispensable para todo traductor que se precie, quien debe ser consciente de la íntima relación que se ha creado entre la traducción y las nuevas tecnologías.

Tradicionalmente, el traductor hacia uso de fuentes documentales físicas como diccionarios, enciclopedias, manuales de uso, libros, consulta en bibliotecas, etc.; sin embargo, actualmente, la búsqueda de información por parte del traductor para hacer frente a sus proyectos de traducción ha experimentado dos cambios fundamentales: por un lado, el traductor tiene acceso directo a través de la red, sin necesidad de desplazarse, a una cantidad de información superior en diversidad y cantidad; y por otro lado, también se buscan contenidos diferentes, pues además de la equivalencia terminológica o información temática, se pueden obtener textos especializados paralelos en diferentes formatos.

herramientas electrónicas para el traductor

El uso correcto de las herramientas electrónicas para el traductor

Este nuevo panorama permite a los profesionales de la traducción beneficiarse de este tipo de instrumentos para solventar los problemas lingüísticos asociados a los LSP (lenguajes de especialidad) así como para hacer frente al avance imparable de la demanda de traducciones especializadas de toda índole.

No obstante, este giro documental puede convertirse en una trampa para el traductor, en tanto que no toda la información disponible es fiable, ni todas las herramientas disponibles son útiles para todo tipo de contextos y géneros textuales. Por consiguiente, el traductor especializado debe reunir una nueva cualidad traductológica: el dominio avanzado de las estrategias de documentación y búsqueda de información a través del uso de herramientas electrónicas.

Es nuestro propósito presentar brevemente los principales productos lexicográficos más utilizados por nuestros traductores que se presentan como fuentes documentales según las necesidades lingüísticas el tipo de texto a traducir:

  • Tesauros. Se trata de una lista controlada de términos que guardan entre sí relaciones de equivalencia, jerárquicas y asociativas, representando una parcela particular de la realidad, inicialmente unívoca pero que, con el paso de los años, a dado lugar a la incorporación de descriptores y términos combinables. Su estructura se basa términos concretos que se asocian a a conceptos contenidos en un documento. Todos los términos se incorporan a una base de datos totalmente accesible para el usuario. Esta normalización terminológica suele utilizarse, sobretodo, para la traducción de textos relativos a campos disciplinares concretos, como textos del ámbito técnico o biosanitario. Algunos ejemplos de tesauros que solemos consultar son:
    el tesauro de la UNESCO, EuroVoc, IATE, AGROVOC , este último exclusivo para la traducción agroalimentaria, basado en la literatura científica de diversas bases de datos de ciencias de la salud.
  • Corpus lingüístico. Se define como una amplia colección ordenada y extensa de textos (existen corpus de almacenamiento de información oral) almacenados de forma electrónica que se constituyen como elementos de referencia para el análisis de frases concretas o aspectos lingüísticos. Estos recursos permiten realizar diferentes búsquedas entre grandes cantidades de textos electrónicos y de millones de palabras que se codifican y clasifican de acuerdo a criterios explícitos. Entre las diferentes clasificaciones, distinguimos entre: los corpus generales y los corpus de especialidad. Éstos últimos, más utilizados por los traductores especializados (traductores técnicos, traductores jurados, traductores biosanitarios) recopilan material lingüístico de un área o tema en particular, que permite analizar y observar cuestiones relacionadas con el rasgos textuales y conocimiento de los expertos en esa especialidad. Igualmente podemos diferenciar, a gran escala, entre los corpus, corpus monolingües y multilingües, ambos habitualmente utilizados en la labor traductora. Actualmente existe una enorme variedad de corpus de gran prestigio, como el corpus de la RAE, un corpus monolingüe de referencia del español actual, o el British National Corpus; así como otros utilizados internacionalmente como el JRC-Acquis, corpus de normativa europea, o Linguee, una herramienta de consulta de bitextos paralelos.
  • Memorias de traducción. Se trata de una base de datos lingüística utilizada para almacenar los textos originales y sus traducciones. Pueden utilizarse como herramientas internas dentro de programas TAO (Traducción Automática) o como sistemas de traducción propios dentro de una misma empresa, agencia o grupo de traducción. Esta tecnología funciona mediante la comparación automática de un texto origen con una base de datos de textos ya traducidos, que se dividen en segmentos (que normalmente corresponden con oraciones). Algunos software que utilizan las MT son Omega T o TRADOS. Asimismo, existen memorias de traducción electrónicas elaboradas por organismos internacionales como UNTERM o DGT – Translation Memory, de la Comisión Europea.

Además de los ejemplos citados, cada traductor especializado puede elaborar su propia herramienta a partir de glosarios y bases de datos terminológicas, unificando el vocabulario específico de forma normalizada, en función de su campo de especialidad en el que traduzca o según los tipos de textos que traduzca con mayor frecuencia.

Como traductora especializada de Cblingua considero el uso de herramientas electrónicas como un recurso, a día de hoy, fundamental para la labor de traducción que agiliza la búsqueda terminológica y facilita la labor de documentación, al tiempo que provee un material de referencia complementario y de gran utilidad.

Gisella Policastro Ponce

Sobre Carolina Balsa Cirrito 157 Artículos
Gerente - Directora. Licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad de Granada.

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