Errores de traducción

¿Sabes cómo se dice «buenos días» en árabe? Probablemente no. Y el traductor automático de Facebook tampoco. ¿Por qué? La respuesta es sencilla: tradujo «Buenos días» en árabe como «Atacadles» en hebreo y como «Hacedles daño» en inglés. Sin duda se trata de una traducción un tanto arriesgada que puede poner a más de uno en un aprieto. Y no es para menos. Y si no que se lo digan al palestino al que detuvieron en Israel por incitar a la violencia tras dar los buenos días en esta red social.

Errores de traductores automáticos

Y es que hay tener mucho cuidado con los traductores automáticos porque pueden ser un arma de doble filo. No deberíamos fiarnos mucho de ellos, ya que suelen cometer bastantes errores y presentar un significado muy diferente al real. Algunos de los errores que cometen estas máquinas suelen generar risas y algún que otro meme en redes sociales, pero lo que deberíamos plantearnos es si realmente estamos seguros utilizándolos. Os dejo algunos ejemplos por aquí:

 

Éxito va a tener el que consiga salir de aquí…

 

¿Habrá algún hierro más chulo que este?

 

¡Mucho cuidado con llevarse manos de niños!

 

Seguimos sin tener muy claro cómo consiguió llegar…

Errores de traductores de carne y hueso

Pero no todos los errores de traducción los cometen los traductores automáticos. Los traductores e intérpretes de carne y hueso también han cometido errores a lo largo de la historia. Algunos bastante importantes que incluso generaron cierta polémica. Estos son algunos ejemplos:

Jimmy Carter: “He salido de EEUU para no volver nunca”.

Cuando Jimmy Carter viajó a Polonia en 1977, empezó diciendo que había salido de Estado Unidos esa mañana. Sin embargo, el intérprete optó por traducirlo como he salido de Estado Unidos para no volver nunca. Se ve que aquél día el el intérprete no entendía bien a Jimmy Carter, porque cuando este dijo que había llegado para entender sus deseos de futuro, los polacos se alarmaron porque se lo habían traducido como que los deseaban sexualmente.

Mokusatsu.

Durante la II Guerra Mundial, se publicó la declaración de Potsdam relativa a la rendición de Japón. En ella ponía, literalmente, que si no se entregaban se enfrentaría a una pronta y total destrucción. El primer ministro japonés respondió utilizando la palabra mokusatsu que puede significar sin comentarios o lo ignoramos y lo despreciamos. A lo que el traductor optó por utilizar la segunda acepción.

Intoxicated.

En 1978, un joven fue ingresado en un hospital estadounidense con una supuesta intoxicación. El problema llegó cuando el traductor lo tradujo como intoxicated, que en inglés se utiliza para personas que han consumido alcohol y drogas. Esta traducción casi le costó la vida al joven, ya que realmente sufría una hemorragia cerebral y se quedó tetrapléjico. Además el hospital tuvo que pagar una indemnización de más de siete millones de dólares.

Como podéis comprobar, son muchos los errores de traducción, tanto de máquinas como de humanos. En muchas ocasiones simplemente son errores que nos hacen gracia, pero hay que tener cuidado. Una mala traducción nos puede arruinar la vida o, incluso, acabar con ella.

En CBLingua Madrid puedes estar seguro y tranquilo. Nuestras traducciones siempre pasan por exhaustivo proceso de revisión para asegurarnos de no cometer nunca errores como estos. ¡Entra en nuestra página web e infórmate!

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