Como traducir los elementos gráficos de un texto

traducir elementos gráficos

Hace escasos días saltó la noticia de que Google comenzará a usar la traducción en imágenes de WorldLens, una aplicación que permite activar la cámara de nuestro smartphone para encuadrar un texto impreso y traducirlo automáticamente a cualquier idioma. Pero eso no es todo, esta innovadora tecnología permite, además, superponer en la pantalla la traducción, de manera que esta contenga el mismo número de caracteres que el original.


traducir elementos gráficos
By Quest Visual, Inc.ZTebaykina at en.wikipedia – Word Lens demoTransferred from en.wikipedia by Ronhjones, CC BY-SA 3.0, $3

¿Qué hacemos para traducir las imágenes de un texto?

Pese a que esta función de traducción real de imágenes puede ser de utilidad en determinadas situaciones cotidianas, dista mucho de la realidad. La traducción de documentos gráficos es una tarea mucho más compleja que a la mayoría de traductores nos trae de cabeza. Por ello, me gustaría centrarme en los elementos gráficos que considero más comunes o a los que me he enfrentado con mayor frecuencia: las imágenes, los gráficos y las tablas.

Hace unas dos semanas me encontré con un documento que contenía precisamente dos de dichos elementos. Se trataba del manual de instrucciones de un extintor de mochila que me enviaron en un documento maquetado con extensión .pdf, y que contenía en algunas de sus páginas imágenes del extintor, en las cuales se señalaban sus piezas, así como una amplia tabla donde se indicaban las características de las mismas.

Sin duda, la opción inmediata a la que cualquiera recurriríamos es la conversión del documento a una extensión editable. Sin embargo, si en nuestro ordenador personal no disponemos de herramientas capaces de ejecutar esta función, tales como PDF Converter Pro, hay que intentar encontrar otras alternativas.

En el caso de las tablas, la opción más recomendable es generar un archivo de texto que contenga dos columnas con el fin de volcar en la primera de ellas el texto en el idioma origen y completar la segunda columna con la traducción. En mi caso, tras un primer intento de conversión del documento y edición del mismo, que resultó en una ilegibilidad absoluta dado el milimétrico tamaño de la fuente y la imposibilidad de mantener el formato de las tablas, opté por crear documentos aparte que posteriormente adjunté a la traducción. Pese a ser un trabajo más laborioso, esta opción tiene una ventaja fundamental. No debemos olvidar que el diseñador que más adelante se ocupará del texto no siempre conocerá los idiomas en los que trabajamos, y de esta manera le facilitamos la tarea de identificar qué es cada cosa y garantizamos la precisión del documento de destino.

Herramientas de software más usadas para la traducción de elementos gráficos

El caso de las imágenes es algo más complejo, ya que aquí no basta con generar un documento nuevo y escribir en él. En esta ocasión, nos tocará servirnos de algún editor de imágenes. Comenzaré recomendándoos Adobe Photoshop, la herramienta para el tratamiento de imágenes digitales más conocida del mercado. A esta le sigue Illustrator, primo hermano de Adobe Photoshop. Esta herramienta contiene una gran variedad de opciones creativas, así como un sencillo acceso a las opciones de edición gráfica. Por último, me gustaría recomendaros Corel Draw, una herramienta muy versátil, gran competidora de Adobe y con una importante presencia en el mercado de las últimas décadas.

No me quiero olvidar de aquellos traductores noveles que aún se están iniciando en el mundo de la traducción y no disponen de medios para la adquisición de software. Para vosotros mi recomendación es GIMP, el equivalente sin coste de Adobe Photoshop. Es compatible con todos los sistemas operativos y puede sacarnos de cualquier apuro ¡gratis!

Por último, me gustaría hablar de los gráficos. Aunque lo ideal es que el cliente nos envíe una versión editable de estos, desafortunadamente no siempre es así. En este caso, la solución viene a ser la misma que con las imágenes, aunque me gustaría introducir una herramienta más. Se trata de QuarkXPress, la herramienta de maquetación por excelencia, la cual ofrece unos resultados de altísima calidad y hace de esta tarea algo simple, fácil y rápido. Es muy sencilla de utilizar y existen multitud de cursos orientados a traductores que deseen complementar su formación y adquirir nociones de maquetación.

Como veis, las opciones son muy variadas. La solución puede ser muy sencilla o muy complicada. Todo depende de nosotros y la elección de la herramienta adecuada. Como buenos traductores, tenemos que ser versátiles para lograr adaptarnos a ellas y resolutivos ante cualquier problema que pueda surgir a lo largo del proceso. Así, nuestros clientes quedarán más que satisfechos y no dudarán en volver a contactar con nosotros.

Sobre Carolina Balsa Cirrito 157 Artículos
Gerente - Directora. Licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad de Granada.

Sé el primero en comentar

¡Deja un comentario!